{"id":313,"date":"2022-02-25T15:49:37","date_gmt":"2022-02-25T15:49:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mundobebeorihuela.es\/blog\/?p=313"},"modified":"2022-02-25T15:49:51","modified_gmt":"2022-02-25T15:49:51","slug":"julia-puig-el-colecho-nos-eligio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mundobebeorihuela.es\/blog\/julia-puig-el-colecho-nos-eligio\/","title":{"rendered":"Julia Puig: El colecho nos eligi\u00f3"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"file:\/\/E:\\Programas\\WPContentBot\\WPContentBot\\campaings\\blog bebitus\\images\\oli-durmiendo2-1024x683.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>Oliver \u2013 Julia Puig Photography<\/p>\n<p>Aunque conoc\u00eda las ventajas de dormir con el beb\u00e9 desde antes de quedarme embarazada, porque pas\u00e9 por una etapa en la que devoraba informaci\u00f3n sobre todo lo relacionado con la maternidad, lo cierto es que colechar con mi hijo no fue una decisi\u00f3n consciente que tomase desde el principio. Tampoco se trat\u00f3 de un caso de \u201ccolecho por supervivencia\u201d, como le sucede a algunas mam\u00e1s que duermen con sus beb\u00e9s para facilitarse el atenderlos mientras se recuperan de un parto algo complicado o de una ces\u00e1rea. Y sin embargo puedo afirmar que mi hijo no ha dormido ni una noche en una cuna.<\/p>\n<p>Durante el embarazo me hice con una minicuna para el lateral de la cama. Las llaman \u201ccunas de colecho\u201d porque est\u00e1n cerca de la mam\u00e1 al no haber barrera entre medias, y mi yo de entonces estaba convencida de que ser\u00eda muy c\u00f3moda para los dos. La equip\u00e9 entera con varios juegos de s\u00e1banas, almohada, mantita y hasta un edred\u00f3n mini. S\u00f3lo faltaba su peque\u00f1o ocupante para que fuera perfecta. Y entonces naci\u00f3 mi beb\u00e9.<\/p>\n<p>Mi experiencia con el colecho<\/p>\n<p>La noche de su nacimiento no fui capaz de apoyarlo en la cunita de hospital ni cinco minutos. Su padre y yo nos turn\u00e1bamos para cogerlo y siempre estaba en contacto con una superficie humana. Y cuando lleg\u00f3 la noche\u2026 no pude ponerlo a dormir ah\u00ed, lejos de m\u00ed. Mi cerebro racional sab\u00eda que estar\u00eda cerca, a unos cent\u00edmetros de m\u00ed, pero mis hormonas de leona, de madre reci\u00e9n parida, no me permit\u00edan dejar que mi beb\u00e9 durmiera sin estar en contacto conmigo. As\u00ed que esa noche la pas\u00f3 conmigo en la cama, mientras yo pensaba que era por las hormonas del parto y que la siguiente noche dormir\u00eda en la cuna.<\/p>\n<p>Pero lleg\u00f3 la siguiente noche y me pas\u00f3 lo mismo, no pude dejarlo lejos de m\u00ed. Decid\u00ed que cuando lleg\u00e1semos a casa ya s\u00ed que s\u00ed estrenar\u00eda su cunita nueva que con tanto mimo le hab\u00eda preparado, pero tampoco fui capaz. Me dije que ser\u00eda la primera noche s\u00f3lo, para irnos acostumbrando, pero que a la siguiente\u2026 Y tampoco. Nunca durmi\u00f3 en su cuna, termin\u00e9 regal\u00e1ndola a los 6 meses despu\u00e9s de haber funcionado como mesilla y cama de gatos.<\/p>\n<p>Por eso siempre cuento que, a nosotros, el colecho nos eligi\u00f3. Me alegro mucho de haber escuchado a mi instinto animal primario que me imped\u00eda alejarme de mi beb\u00e9. A muchas mam\u00e1s nos pasa eso, y a nuestros beb\u00e9s les pasa tambi\u00e9n, porque nuestro instinto es el mismo que ten\u00edan nuestros antepasados de las cavernas, cuando dejar a un ni\u00f1o dormido y alejarte significaba casi seguro que morir\u00eda a manos de alg\u00fan animal salvaje. No hemos cambiado en estos miles de a\u00f1os y por eso nuestro instinto nos hace quererlos cerca, aunque a veces la mente racional se imponga, pues utilizando la l\u00f3gica sabemos que en una cuna en casa est\u00e1n a salvo de cualquier peligro.<\/p>\n<p>A favor del colecho<\/p>\n<p>Pero la l\u00f3gica tambi\u00e9n tiene argumentos muy buenos a favor del colecho. Para m\u00ed, el m\u00e1s importante sin duda es la comodidad: atender y dar el pecho a un beb\u00e9 que est\u00e1 a tu lado en la cama es una tarea tan sencilla que muchas veces la hago casi sin despertarme. Si por la ma\u00f1ana me preguntan cu\u00e1ntas veces ha mamado mi hijo, muchas veces no s\u00e9 qu\u00e9 respuesta dar; mis despertares han sido tan breves que directamente no me acuerdo, porque como el beb\u00e9 duerme a mi lado en la cama no me tengo que quedar despierta hasta que termina, sino que puedo volver a dormirme en cuanto se ha enganchado, y todo esto sin levantar la cabeza de la almohada. Para m\u00ed esto es mucho m\u00e1s c\u00f3modo que sentarme en la cama, sacar al beb\u00e9 de su cuna (con los consabidos riesgos de que se despierte y se desvele), meterlo en mi cama, darle el pecho, esperar a que termine y volverlo a traspasar a la cuna. <\/p>\n<p>Adem\u00e1s, para m\u00ed el colecho es una respuesta instintiva porque s\u00e9 que mi hijo quiere lo que yo quiero. A m\u00ed no me gusta dormir sola, desde siempre me ha gustado dormir con mi pareja, abrazarlo en medio de la noche, sentirme segura\u2026 es otra manera de relacionarme con \u00e9l y compartir un rato que, aunque no estemos plenamente conscientes, refuerza nuestra relaci\u00f3n. Y a mi hijo le pasa lo mismo con nosotros: no quiere dormir s\u00f3lo en una cuna fr\u00eda, sino debajo de nuestras mismas s\u00e1banas, donde puede olernos y tocarnos cuando quiere. De hecho, muchas noches mi beb\u00e9 sin despertarse extiende la mano y me busca por la cama, y s\u00f3lo cuando me nota la cara y el pelo (para asegurarse de que soy yo y no su padre) se relaja y se vuelve a quedar tranquilo. Le gusta notar mi presencia mientras duerme, saber que estoy ah\u00ed, y para m\u00ed esa seguridad es lo mejor que puedo regalarle.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n creo que el colecho es una manera muy buena de \u2018\u2019compensar\u2019\u2019 al beb\u00e9 por esos ratos inevitables que suceden durante el d\u00eda en los que no estoy con \u00e9l. Para \u00e9l un d\u00eda ideal (por lo que comentaba antes del instinto) es un d\u00eda pasado entero a mi lado. Pero con la vida moderna que llevamos no siempre es posible: tenemos que trabajar, que hacer recados, que salir a cenar en pareja y mil cosas m\u00e1s, lo que nos resta inevitablemente horas con nuestro hijo. \u00c9l lo nota aunque no diga nada, y nos echa de menos. Y creo, por lo que he observado, que dormir con nosotros le ayuda a compensar esas horas separados y a sentirnos m\u00e1s cerca. Las noches que lo he dejado con alguien para salir a cenar siempre duerme mucho, mucho m\u00e1s abrazado a m\u00ed, sin querer dejarme ir, como queriendo decir \u2018\u2019qu\u00e9date conmigo, mam\u00e1\u2019\u2019. <\/p>\n<p>Resumiendo<\/p>\n<p>A nosotros el colecho nos funciona a muchos niveles: lo pr\u00e1ctico porque as\u00ed descansamos mejor, es afectivo porque nos gusta dormir todos juntos, es emocional porque nos permite estar m\u00e1s tiempo con \u00e9l, que es lo que queremos todos. No a todas las familias tiene por qu\u00e9 funcionarles lo mismo, est\u00e1 claro; no hay una \u00fanica manera correcta de pasar las noches en familia y en cada casa se har\u00e1 de una manera particular, seg\u00fan lo que funcione a esa familia. Pero te animo a que, si nunca has colechado, lo pruebes una o dos veces\u2026 quiz\u00e1 te sorprenda el resultado.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"file:\/\/E:\\Programas\\WPContentBot\\WPContentBot\\campaings\\blog bebitus\\images\\oli-durmiendo-683x1024.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>Oliver \u2013 Julia Puig Photography<\/p>\n<p>Puedes leer m\u00e1s de Julia en su blog.<\/p>\n<\/p>\n<p>Julia Puig: El colecho nos eligi\u00f3 Modificado el:  mayo 2nd, 2018 por Mundo Beb\u00e9 Orihuela<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque conoc\u00eda las ventajas de dormir con el beb\u00e9 desde antes de quedarme embarazada, porque pas\u00e9 por una etapa en la que devoraba informaci\u00f3n sobre todo lo relacionado con la maternidad, lo cierto es que colechar con mi hijo no fue una decisi\u00f3n consciente que tomase desde el principio.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-313","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-otros"],"acf":{"destacado":false},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mundobebeorihuela.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/313","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mundobebeorihuela.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mundobebeorihuela.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mundobebeorihuela.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mundobebeorihuela.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=313"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.mundobebeorihuela.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/313\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":314,"href":"https:\/\/www.mundobebeorihuela.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/313\/revisions\/314"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mundobebeorihuela.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=313"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mundobebeorihuela.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=313"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mundobebeorihuela.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=313"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}